Levantar la frente y seguir

Irma se llevó mi casa, pero me dejó el hogar, la familia. Así que yo salí ganando. Ella arrasó con la Isla, pero nos dejó lo más preciado, que es el pueblo, a ese sí no se lo pudo llevar, y ahí fue donde perdió, dice, como otros muchos cubanos, uno de los tantos habaneros que perdió su techo durante el paso del huracán.

Dicen los pescadores más viejos del pueblito de Cojímar, en La Habana del Este, que aunque el mar se vaya, siempre volverá para reclamar el pedazo de costa que alguna vez estuvo bajo sus aguas. Y muchos piensan que eso fue lo que pasó cuando hace unos días el huracán levantó olas mucho más altas que el Torreón de ese lugar, entró a las casas y quiso llevárselo todo

Los jóvenes del equipo nacional de karate-do ayudan en la reconstrucción. Foto: Roberto Ruiz

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